Y lo único que quiero es que me dejen dormir y descansar los sábados, tambien los domingos. Que ya madrugo bastante de lunes a viernes. Porfi, ¿es tan difícil?. Quiero estar hasta tarde calentita entre las mantas, abrazando mi peluche, soñando con lo que me de la gana. Y cuando despierte, quiero hacer el remolón aún en las sábanas, sentir como calienta mi cara el solecito que entre por la ventana. Desayunar como a mi me gusta. Y después ... que me llame quien quiera.

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